Ofrecer un futuro por medio de la educación

Tambores africanos, cánticos y danzas de niños recibieron al arquitecto Diébédo Francis Kéré en el día de su visita a la escuela de niños Monzingen el pasado miércoles dos de mayo. El ganador del premio en arquitectura Holcim y Aga Khan acudió a la invitación de Hevert-Arzneimittel e informó a cerca de 200 grandes y pequeños entusiasmados oyentes sobre los proyectos de su asociación “Ladrillos para la escuela en Gando” en Burkina Faso, al oeste de Africa.

Mathias (i.) y Marcus (d.) Hevert entregan el cheque a Francis Kéré.

“Cuando uno tiene esponsores como Hevert-Arzneimittel, uno sale ganando”, expresó Diébédo Francis Kéré durante la presentación de su proyecto de construcción de una escuela en Burkina Faso. “Uno obtiene respaldo económico y una familia empresaria que apoya de corazón el proyecto”.

Desde principios del 2009 se lleva a cabo la acción Juntos por los Niños, en la cual Hevert-Arzneimittel dona a la asociación 1 centavo por cada medicamento vendido. “Nosotros apoyamos el proyecto del señor Kéré desde el 2006. Con la acción Juntos por los Niños queremos dar además a la asociación la seguridad de que puede contar con nuestro apoyo duradero”, explico Mathias Hevert, gerente de la empresa familiar. “Y nuestros clientes saben que por medio de la compra o la prescripción de cada uno de nuestros medicamentos nos ayudan a patrocinar este estupendo projecto social en Africa”.

También el año pasado obtuvo Hevert con esta acción una considerable suma para donar y, pudo así hacer entrega al fundador de la asociación la suma de 25.000 euros durante un evento de entrega simbólica de un cheque. “La suma donada este año será un exclusivo aporte para la financiación de una sección propia de Hevert en la emergente escuela secundaria de Gando”, declaró Kéré en la correspondiente conferencia de prensa a los periodistas presentes.

Curiosos oyentes en el pabellón deportivo de la escuela de niños Monzingen.

“Es fabuloso que nuestro socio de cooperación, la escuela de Monzingen, nos haya permitido organizar este evento aquí”, expresó complaciente Marcus Hevert, copropietario de la empresa Hevert. “Como nosotros, la escuela de Monzingen colabora con el proyecto del señor Kéré en Burkina Faso. A través de varias actividades, los alumnos han podido recaudar buenos donativos para el proyecto de construcción de la escuela y los niños en Gando.” Además una nueva actividad benéfica de los alumnos de Monzingen esta planeada para la segunda semana de mayo, informó la directora de la escuela Petra Kohrs.

En Gando mientras tanto cerca de 700 alumnos comparten los salones de clase de la escuela primaria, que fue construida originalmente para 120 niños. Al final del periodo escolar primario se presenta para muchos la interrogante cómo seguir adelante. La escuela secundaria más cercana donde pueden continuar con su educación se encuentra bastante alejada y la matrícula es bastante costosa. Ahora se pondrá remedio a esta situación con la construcción de la escuela secundaria. Ya en este año la escuela debe abrir sus puertas con inicialmente tres a cinco aulas para los niños mayores.

Al contrario de las escuelas de hormigón y tipicos techos ondulados del tiempo colonial francés, arquitectónicas particularidades como una maciza, refrigerante cubierta de barro facilitan la estancia de profesores y alumnos en el edificio de la escuela de Gando aún en las condiciones climáticas extremas de los meses de calor.

Fases del proyecto de construcción de la escuela.

“Yo tuve además primero que hacer el barro nuevamente moderno”, declaró Francis Kéré. “La gente en mi país ve que los europeos construyen edificios estables con hormigón. Mi idea de utilizar barro la rechazaron inicialmente por ser anticuada. A ello yo logré hacer el barro nuevamente actual y fue con el ardid de añadirle una pisca de moderno cemento y hacer así el barro resistente. Hoy, el empleo de barro y la construcción con las propias manos fortalecen la seguridad de la gente. Ellos reconocen que aquello que tenemos y podemos es valioso”, agregó el arquitecto.

A manera de una cubierta refrigerante adicional, se tiene planeado para la escuela secundaria terraplenes en forma de terrasa en todo el edificio. Plantas nativas, que serán regadas con agua colectada de la lluvia, ofrecerán aquí sombra y un lugar para jugar y reunirse en las pausas.

Por estas innovativas ideas y conceptos, el proyecto con nombre oficial Secondary school with passive ventilation system, Gando, Burkina Faso, se hizo acreedor a la medalla de oro del Global Holcim Awards 2012. La competición busca proyectos que concerten nociones convencionales de actividad constructora sostenible con factores ecológicos, sociales y financieros y, que muestren también excelencia arquitectónica ejemplar y alto grado de transferibilidad.

El gerente de Hevert, Mathias Hevert, ha visitado ya dos veces el pueblo de Gando en Burkina Faso junto con sus hermanos. “Estábamos en otro mundo”, comentó el gerente al recordar sus visitas. “Desde ya nos alegramos por nuestro próximo viaje a Burkina Faso en que evaluaremos personalmente la culminada biblioteca Hevert y la construcción de nuestra sección en la escuela secundaria y, nos reecontraremos con los profesores y niños de la escuela”.